Tiburón blanco

Tiburón blanco

Tiburón blanco

Probablemente el más conocido y temido de los grandes tiburones, aunque más por ficción que por realidad, el tiburón blanco (Carcharodoncarcharias) es la única especie sobreviviente de su género.

Presente en las aguas cálidas y templadas de casi todos los océanos, su existencia data del Mioceno, época geológica que terminó hace más de cinco mil 330 millones de años.

Rasgos y características generales

A pesar de su nombre, la especie que nos ocupa no es del todo blanca en su coloración. Los colores mayoritarios en la piel son tonos grisáceos y negruzcos, estos últimos en el dorso, lo que le permite a la especie camuflarse bien para atacar de improviso a sus presas.

Se estima que el calificativo de “blanco” debe su origen al avistamiento de ejemplares albinos, los que por cierto no abundan mucho. Los adultos de tiburón blanco pueden alcanzar una longitud promedio entre los cuatro y los 5,2 metros y un peso entre los 680 y mil 100 kilogramos. Mayormente, las hembras son más grandes y pesadas.

Alimentación del tiburón blanco

La piel de la especie tiene una textura áspera y está compuesta por escamas afiladas, definidas como dentículos dérmicos. El cuerpo es fusiforme y destaca con respecto al de otros tiburones por una gran robustez.

La cabeza o morro tiene una forma cónica y es corta y gruesa, mientras que la boca es muy grande y redondeada, con forma de arco o parábola. Permanentemente permanece entreabierta, lo que permite ver siempre hileras de dientes de ambas quijadas.

El agua que lógicamente penetra de forma continua por la boca sale del interior del tiburón blanco por las branquias. En cuanto a los dientes de la especie, son poderosos, con una estructura ancha y triangular que le permite aferrar con fuerza a sus presas, cortarlas y desgarrarlas.

Asimismo, también es destacable el sistema nervioso del tiburón blanco, por su agudeza. Le permite detectar vibraciones en el agua a varios metros de distancia, lo cual le sirve para llegar acertadamente a la fuente de origen.

Esto, de conjunto con el gran desarrollo de su olfato, que le permite distinguir moléculas de sangre en el agua a kilómetros de distancia, hace del tiburón blanco un excelente depredador.

Dientes del tiburón blanco

Distribución geográfica y hábitat

El tiburón blanco habita en una amplia gama de regiones oceánicas, sobre las zonas de plataforma continental y cerca de las costas, donde el agua es menos profunda y le resulta más fácil acceder a variadas presas, que allí se acumulan dadas las condiciones favorables como abundancia de luz y corrientes marinas.

La excepción a esto son las regiones ártica y antártica, donde también abundan el plancton, los peces y los mamíferos marinos, pero el frío extremo azota a las especies que no tienen adaptaciones especiales para tolerarlo, como el tiburón blanco.

Esto no quiere decir que la especie no frecuente tanto aguas frías como tropicales. Su peculiar metabolismo, avanzado y desarrollado, le permite mantener una temperatura corporal superior a la del agua, pero esa adaptación resulta insuficiente ante las temperaturas extremas.

Asimismo, aunque prefieren aguas poco profundas, se ha registrado la presencia de tiburones blanco a más de mil 800 metros de profundidad.

Por solo mencionar algunas de las regiones donde son más frecuentes, podemos citar las aguas del Golfo de México, mar Caribe, Hawaii, Nueva Zelanda, Australia, Japón, Reino Unido, Sudáfrica, y las islas de cabo Verde y Canarias.

Cuerpo del tiburón blanco

Alimentación y rutinas

Contrario a lo que se cree producto de creaciones literarias y cinematográficas, los tiburones blancos no son perfectas máquinas asesinas.

Para poder alimentarse de mamíferos adultos, la presa más frecuente de los ejemplares adultos, tienen que trabajar bastante y seguir una rutina consistente en una emboscada.

El tiburón se ubica varios metros por debajo de la presa, ubicada en la superficie o cerca de esta, y camuflándose gracias al tono oscuro de su dorso, que simula el color del fondo, se hace invisible para la presa y la ataca repentinamente en vertical, con muy poco margen de errar el intento.

La gran mordida que imprime a sus víctimas hace que estas mueran por decapitación, pérdida de sangre o destrozo de apéndices vitales.

Entre las presas frecuentes de los tiburones blanco adultos están las focas, los leones marinos, delfines, elefantes marinos, cadáveres de ballenas, aves marinas y tortugas.

Por su parte, las presas más comunes de los ejemplares jóvenes son las rayas, calamares y otros tiburones de menor tamaño.

Tiburones blancos

Reproducción y esperanza de vida

Los machos de tiburón blanco alcanzan su madurez sexual a los 10 años de edad, cuando como promedio miden cerca de cuatro metros. Las hembras por su lado, lo hacen entre los 12 y 18 años, cuando su longitud se extiende a cerca de cinco metros.

La esperanza de vida de la especie oscila entre los 15 y 30 años, lo que la ubica en un punto medio en comparación con otros tiburones, que pueden vivir más o menos años.

El apareamiento es muy agresivo, como ocurre con muchas otras especies. El macho muerde con firmeza a la hembra para que no se mueva hasta que finalicela cópula, razón por la que es muy común ver ejemplares femeninos con grandes cicatrices.

La estación en que el tiburón blanco se reproduce es de primavera a verano. Es una especie ovovivípara, cuyos huevos, normalmente de dos a 10, permanecen en el útero de la madre por un año hasta que eclosionan.

Las crías de tiburón blanco miden más de un metro de largo al nacer, y apenas salen al océano se independizan de su madre, que puede devorarlos.

Gran tiburón blanco

Depredadores naturales

En la cadena natural del océano, el tiburón blanco puede ser presa frecuente de orcas. No es que se hayan avistado o registrado muchos episodios, pero con los pocos que si lo han sido, y el lógico razonamiento de que muy poco podría hacer frente a estas, permiten concluir que son estas su principal castigador.

Como quiera que sea, justo es apuntar que las orcas prefieren ir por ejemplares jóvenes, los cuales podrían oponerle muy poca resistencia en comparación un ejemplar adulto.

Asimismo, aparte de las orcas, los jóvenes de tiburón blanco pueden ser víctimas de tiburones tigre, tiburones toro y cocodrilos de agua salada que les supere en tamaño, al igual que de otros tiburones blanco, porque el canibalismo no es ajeno a la especie.

Relación con los seres humanos

Cierto es que el tiburón blanco está en la cima de la cadena alimenticia y es una razón de peso para temerles. No obstante, los casos de ataques reales y no provocados de esta especie sobre las personas son bastante escasos si se comparan con otras especies.

Se han producido sobre todo en personas que practican el surf, natación, buceo y canoa.

Gran tiburón blanco

Amenazas y extinción

No se conoce con exactitud el número de tiburones blanco que existe producto de su amplia distribución geográfica.

Sin embargo, el incremento de su pesca durante las últimas décadas, fomentada solo por leyendas y calificable de innecesaria por el nulo valor económico de la especie, han condicionado que esté calificada hoy como vulnerable, más si se tiene en cuenta la poca esperanza de vida del tiburón blanco y sus bajas tasas de reproducción.

Esto, unido a que no se puede criar y conservar en cautiverio por su carácter nómada, imponen especiales medidas de conservación sobre las poblaciones en libertad.

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